Si estás acá, no necesitas teoría: la planilla vence, el alquiler vence, la luz vence, la mercadería ya está comprometida, y la caja no alcanza para todo. Este artículo es el plan para ese momento, en el orden en que conviene ejecutarlo. La idea central es una sola: cuando no alcanza para todo, el orden importa más que el monto — y casi todas las puertas de salida dependen de moverte antes de que el calendario te las cierre.
Primero: el triage de caja
Con la plata que hay este mes, esto es lo que se paga primero y lo que se negocia. Es un criterio general — tu caso concreto, revísalo con tu contador. Lo marcado como consejo es práctica nuestra, no una regla legal.
La planilla, siempre
No es solo que sin equipo no hay negocio: la Constitución (art. 24) le da al pago de remuneraciones y beneficios sociales prioridad sobre cualquier otra obligación del empleador. Y las retenciones del trabajador (ONP, AFP) no son tuyas: no se tocan.
Los servicios que se cortan
Luz, agua, internet, el POS. El corte apaga las ventas — justo lo único que te va a sacar del hoyo — y la reconexión cuesta plata y días.
SUNAT no se paga completa: se fracciona
La deuda tributaria se reparte en hasta 72 cuotas por SUNAT Operaciones en Línea (art. 36 del Código Tributario). Es tu acreedor más flexible si te adelantas — y el más duro si lo ignoras: la cobranza coactiva embarga cuentas sin tocar la puerta.
SUNAT SOL › Fraccionamiento
Proveedores: la llamada antes del vencimientoCONSEJO
El proveedor que te vende cada semana prefiere cobrar en partes a perder el cliente. Entregas parciales, fechas nuevas por escrito. La llamada hecha ANTES de incumplir vale el doble que la disculpa de después.
El alquiler se renegocia por escritoCONSEJO
Al dueño del local le cuesta meses encontrar otro inquilino. Un acuerdo temporal — pagar una parte ahora y regularizar en tantos meses — firmado por ambos, protege a los dos.
La deuda del banco: última en pago, primera en llamada
Si la cuota no va a llegar completa, no la ignores: renegóciala. El cuándo lo decide el reloj de abajo — y la mejor silla en esa mesa la tienes ANTES del día 9 de atraso.
El reloj del atraso: por qué el día 9 lo cambia todo
Tu clasificación en la central de riesgos no cae de golpe: cae por tramos, contados en días calendario de atraso. Y cada tramo cierra puertas que el anterior tenía abiertas:
Escala de la SBS para créditos mype y de consumo, por días calendario de atraso. Cada entidad decide su política; lo que no cambia es que cada tramo ofrece menos que el anterior.
0–8
DÍAS
Normal
Todo sigue abierto: reprogramación sin dañar tu clasificación, compra de deuda por otra entidad, línea nueva. Es EL momento de llamar.
9–30
DÍAS
Con Problemas Potenciales (CPP)
La compra de deuda casi siempre se cierra. Queda negociar con tu propia entidad: refinanciación (ya con marca en tu historial).
31–60
DÍAS
Deficiente
Refinanciación o acuerdo de pago con tu entidad. Las puertas nuevas están cerradas; se trabaja con la que ya tienes.
61–120
DÍAS
Dudoso
El crédito pasa a cobranza. Todavía se puede llegar a un acuerdo, pero las condiciones las pone la entidad.
121+
DÍAS
Pérdida
Castigo de cartera y cobranza judicial o venta de la deuda a un estudio. El acuerdo sigue siendo posible, pero ya es el escenario caro.
La clasificación se reporta a la central de riesgos y la ven TODAS las entidades, no solo la tuya. Por eso la llamada del día 5 vale más que la del día 35.
De ahí salen las tres jugadas, en orden de preferencia. Reprogramación: para el bache pasajero — un cronograma nuevo sin dañar tu clasificación, pero se pide estando al día. Compra de deuda: otra entidad paga tu préstamo caro y te da uno más barato — también exige estar Normal, porque nadie compra deudas en mora. Refinanciación: cuando el problema es de fondo — rehace el crédito, pero te baja de Normal a CPP. Las tres se piden; ninguna llega sola. Y antes de firmar cualquiera, una frase que vale oro: «¿qué clasificación me queda después de esto? Démelo por escrito».
«Ya tengo el préstamo caro encima»
Si ya firmaste al 50% o 60% —o peor, con un informal— el objetivo es uno: bajar el costo de esa deuda, en este orden de intento:
- Compra de deuda, hoy y no mañana — mientras sigas Normal. Cada día de atraso te acerca al tramo donde esa puerta no existe.
- Abonos a capital: el pago anticipado es tu derecho, sin penalidad y con reducción de intereses. Con una TEA del 60%, cada sol que adelantas «rinde» 60% — ninguna inversión de tu negocio le gana a eso.
- La plata dormida que ya es tuya: el stock que no rota en meses es caja estacionada en un anaquel — remátalo y úsalo contra la deuda cara. Y los fiados por cobrar son tu plata en el bolsillo de otro: lista, teléfono y a cobrar.
- Si nada de eso alcanza: refinanciación con tu entidad, con el nuevo cronograma calzado a tu caja real — la de tus meses flojos, no la del mes bueno.
Lo que NO se hace, ni en la peor semana
- Deuda cara para tapar deuda cara. La «bicicleta» convierte un problema de meses en uno de años: cada vuelta paga intereses con intereses.
- Crédito informal con intereses abusivos para tapar al banco. Es cambiar un acreedor regulado, con el que se puede negociar, por uno que cobra en la puerta y sin reglas. De ese pozo —y de cómo salir— trata esta guía completa.
- Usar las retenciones y el IGV cobrado como caja. La plata de ONP/AFP del trabajador y el IGV que cobraste no son capital de trabajo: usarlos abre un hueco legal que crece solo.
- Dejar de contestar. El teléfono apagado no congela la deuda: solo te saca de la mesa donde todavía se podía negociar.
¿Y si todavía no estás ahogado — solo sin banco?
El otro caso: necesitas capital, el banco aún no te da, y no quieres terminar aceptando cualquier cosa. Alternativas reales, de la más barata a la más formal:
El crédito de tu proveedorCONSEJO
Pedir 30 o 45 días de plazo ES financiamiento, muchas veces sin interés visible. Se gana con historial de pago puntual — y es la razón número uno para pagarle bien al proveedor chico.
Factoring: adelantar tus facturas
Si le vendes a empresas formales que pagan a 30, 60 o 90 días, tu factura electrónica ya es un título valor que se puede adelantar. No es deuda: es cobrar antes lo que ya es tuyo. Le dedicaremos un artículo completo.
Caja municipal o Mibanco: el primer crédito chico
Evalúan el flujo real del negocio, no solo el historial. Un primer crédito pequeño, pagado puntual, es la llave de los siguientes — verifica siempre que la entidad figure como supervisada en la web de la SBS.
Leasing, si lo que necesitas es una máquina
La entidad compra el activo y tú lo usas pagando cuotas, sin descapitalizarte. El tratamiento tributario revísalo con tu contador antes de firmar.
Fondos no reembolsables — solo si innovas
ProInnóvate y Startup Perú cofinancian proyectos de innovación y no se devuelven, pero no aplican a un negocio tradicional sin componente innovador. Y recuerda: FAE-MYPE e Impulso MYPERÚ ya no admiten créditos nuevos — desconfía de quien te los ofrezca.
Preguntas frecuentes
¿Reprogramar o refinanciar? ¿Cuál me conviene?
Reprogramar: cuando tu problema es pasajero (un mes malo, una campaña que se corrió) y estás al día. Ajusta el cronograma sin dañar tu clasificación. Refinanciar: cuando el problema es de fondo y necesitas rehacer el crédito — cambia plazo o monto, pero te marca: si eras cliente Normal, pasas a CPP en la central de riesgos. La regla práctica: pide la reprogramación ANTES de atrasarte; la refinanciación es la herramienta de cuando ya no alcanzó. Y siempre pide por escrito qué clasificación te queda después de firmar.
Ya estoy atrasado. ¿Todavía puedo pasar mi deuda a otro banco?
Casi seguro que no: la compra de deuda es, en la práctica, un préstamo nuevo, y las entidades no compran deudas en mora — evalúan tu clasificación en la central de riesgos, no solo tu historia con ellas. Esa puerta existe mientras eres cliente Normal (hasta 8 días de atraso en créditos mype y consumo). Atrasado, el camino es negociar con tu propia entidad: refinanciación o acuerdo de pago.
¿SUNAT puede esperar? ¿Qué pasa si no le pago?
SUNAT no espera, pero sí fracciona — y es de los acreedores más baratos si te adelantas. El fraccionamiento del artículo 36 del Código Tributario permite pagar en hasta 72 cuotas mensuales (o aplazar hasta 6 meses), con interés del 80% de la TIM, deuda mínima de S/ 550 y cuota mínima de S/ 275. Se pide por SUNAT Operaciones en Línea. Ignorarla, en cambio, termina en cobranza coactiva: embargo de cuentas sin aviso previo. Y ojo: el fraccionamiento se pierde si dejas de pagar 2 cuotas consecutivas.
¿Puedo pagar mi préstamo caro antes de tiempo para ahorrarme intereses?
Sí, y es tu derecho como usuario del sistema financiero: el pago anticipado, parcial o total, con reducción de los intereses al día del pago. La entidad no puede cobrarte penalidad por eso ni obligarte a que el abono se aplique a cuotas futuras en vez de a capital — al hacer un abono, pide expresamente que vaya a reducir capital. Si tienes una deuda al 50% o 60% anual, cada sol que adelantes a capital es de las mejores inversiones disponibles para tu negocio.
¿Y si simplemente dejo de pagar y desaparezco?
Es la opción más cara de todas. La clasificación cae tramo por tramo hasta Pérdida, la ven todas las entidades —no solo la tuya— y te cierra el crédito formal por años: el reporte negativo permanece hasta 5 años en la central de riesgos. Mientras tanto la deuda no muere: pasa a cobranza judicial o se vende a un estudio. Y el negocio que sobrevive sin crédito formal termina en manos del informal, que es exactamente el pozo del que hay que salir. Contestar el teléfono y negociar siempre termina costando menos que esconderse.
Ver el hueco de caja venir con semanas de anticipación es la diferencia entre negociar y rogar.
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